Hartos de la IA

Hartos de la IA

Agotados. Secos. Aburridos. Cansados. Estamos hartos de la IA. Hartos de escuchar sobre la IA. Hartos de que se meta en nuestras conversaciones. Hartos de que se cuele donde nadie la llama. Repodridos. 

No importa si la conocías desde antes o no, hace unos pocos años que abrieron la compuerta del dique y nos inundaron la casa. Son unos cuatro o cinco pero se sienten como si fueran décadas.

El hartazgo tiene que ver con la omnipresente repetición y la saturación narrativa pero también hay mucho de moda, mucho de humo, un tanto de FOMO y un toque de ansiedad acumulada relacionada con nuestro trabajo y nuestro futuro. Es medio inevitable, incluso para los que estamos trabajando directamente en el tema.

Más allá del consuelo de tontos que es el mal de muchos, hay otrito al que podemos recurrir: se va a terminar. No, no estoy diciendo que la IA se va a terminar. Eventualmente vamos a dejar de hablar de la IA (y está muy bien que eso pase).

Hace unos 30 años pasó algo parecido con Internet. Digamos que fue un poco parecido nomás solamente porque en esa época no teníamos… Internet (justamente), pero la palabra de 8 letras se hizo presente en cuánto lugar pudo tomar: conferencias, conversaciones, libros, diarios, programas de televisión, etc, etc, etc. Pero, sin que nos demos cuenta, un día ya nadie hablaba de Internet. No se había ido a ningún lado, es más, estaba en todos lados (más que nunca antes) pero ya nadie hablaba de ella.

Tarde o temprano vamos a dejar de hablar de la IA. Quizás sea un buen momento para empezar a hacerlo. Empezar a pensar los impactos, las posibilidades, los cambios, los desafíos. Empezar a poner el foco en los resultados y no tanto en el medio. Empezar a reflexionar sobre las transformaciones y no tanto sobre el catalizador. Probemos y veamos que sale.


This article is also available in English on my Medium page, «Sick of AI»